Los
riñones
Antes de llevar la parrilla deben
limpiarse con esmero. Primero retire la
piel que los recubre y retire la grasa.
Para sacar el gusto amargo sumergir en agua
con vinagre y sal gruesa o rociar con jugo
de limón. Dejar macerar toda la noche.
Se enjuagan debajo del grifo, se cortan
por la mitad o en lonjas de 1 cm. y se colocan
en la parrilla a fuego suave durante 40
minutos. Para que queden jugosos debe cocinar
con la cavidad hacia arriba entonces el
liquido que desprenden quedara en el contenido.
Dar la vuelta y desechar el jugo amargo.
Vigilar porque si se pasan se endurecen.
Algunos preparan una provenzal a base de
perejil, ajos picados finos, aceite y jugo
de limón. Servir bien calientes.
Los chinchulines
Como los riñones hay que
poner especial esmero en la limpieza de
los chinchulines. Poner en remojo en agua
o leche durante un par de horas y lavar
debajo del grifo. Algunos los dan vuelta
y los limpian por dentro. Sacar la grasa,
trenzar o cortar en porciones. Asar de 40
minutos o hasta que se vean bien dorados
y crocantes.
La molleja
Las mejores son las de corazón,
menos grasosas y si es posible de animales
jóvenes. Remojar en leche tibia o
macerar con jugo de limón y hojas
de laurel. Asar 40 minutos bien doradas
y con abundante sal.
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