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Guiso de pejerrojos (salmonetes) a la hierba de Fatima (romero)
ingredientes:
* 2 pejerrojos (salmonetes) de más de 1/3 de vara de longitud (esto es, de más de 31 cms) y de 1 y 1/4 libras catellanas de peso (aprox. 600 grs. cada uno) recién pescados, preferiblemente en el Mar Mediterráneo, y aún más preferiblemente en aguas de Binidorm.
* 2 cebollas grandes y jugosas
* 3 tomates grandes, rubios, en sazón, y plenos de jugo
* Profusión de hojas de la hierba de Fátima (Rosmarius officinalis) llamado "romero de monte" en el Reino de Castilla
* 50 cls de aceite de oliva virgen (dígase, mientras se vierte,una oración para que el perverso demonio Fislerio - + + + - enemigo a muerte de este óleo, o su criptosecuaz Subijanio, no se hagan presentes en la cocina)
* 2 jugosos limones de las riberas del Mediterráneo
* Sal
preparación:
Pelemos las cebollas y cortémoslas en rodajas. Creemos un lecho con ellas en el fondo de una fuente oval de cristal constantinopolitano (valdría Pyrex, en caso de apuro). Cortemos ahora los tomates, previamente lavados, en similares rodajas y depositémoslas sobre las de cebolla. Echemos el aceite, sazonemos, echemos pimienta molida y pongamos romero a discreción sobre los vegetales. Exprimamos el jugo del primer limón sobre ellos. Introduzcamos la fuente pirorresistente en el horno, que habremos precalentado hasta la temperatura del infierno de Gazeh (200º aproximadamente). Mantengamosla allí unos 10 minutos (hasta que el aceite empiece a bullir, o sea a hervir). Habremos, entretanto quitado la vida a los dos pejerrojos (salmonetes) : los habremos eviscerado (si alguno de ellos es hembra, manda el Profeta que las huevas se respeten y se dejen en su interior) y desescamado. Partiremos en dos el segundo limón y se lo meteremos por mitades en sus enjundias (donde antes sus vísceras, para entendernos) así como una pastilla de Cartago de concentrado pesquero (vale un Avecrem de pescado, en caso de no encontrar lo anterior). Salaremos los pejes por dentro y por fuera, y los vestiremos con una tenue camisa de romero. Los pondremos -en disposición del signo zodiacal Piscis- sobre el lecho vegetal antes preparado, los rociaremos con un pelín de aceite, y los meteremos en el horno a la antedicha temperatura. Al cabo de 20 minutos empezaremos a mirar con atención, pues entre este momento y 10 minutos después (Alá el Grande, el Portentoso, el Omnipresente, decidirá cuándo, y a nosotros sólo nos concierne constatar en qué momento) los pejerrojos estarán listos. Manjar más exquisito no conocemos los mahometanos. Grande es Alá que ha permitido la revelación a sus fieles de este gran secreto.
Al conocer este singular secreto no he podido por menos que compartirlo con vosotros.
observaciones: